Fontevecchia demanda a OpenAI y a Microsoft

En lo que constituye un antecedente inédito para el periodismo en español, Editorial Perfil S.A. presentó una demanda judicial por daños y perjuicios contra OpenAI, L.L.C., Microsoft Corporation y Microsoft de Argentina S.R.L. en el fuero Civil y Comercial Federal. La presentación acusa a las corporaciones tecnológicas de utilizar sistemáticamente investigaciones, notas y crónicas de sus redacciones sin autorización previa ni contraprestación económica para entrenar y optimizar sus modelos de inteligencia artificial.

Según la presentación, la demanda incluye tres ejes: violación de derechos de autor, competencia desleal y abuso de posición dominante.

QUÉ DENUNCIA PERFIL

De acuerdo con la información difundida por el medio, los productos de Microsoft mencionados en la causa, entre ellos Bing, Copilot, Microsoft 365 Copilot, GitHub Copilot y Azure AI, utilizarían contenido periodístico para responder directamente las consultas de los usuarios. Esto reduciría la necesidad de visitar los sitios de noticias, con un impacto directo en el tráfico, en los ingresos publicitarios y en la sostenibilidad económica del periodismo profesional.

Perfil afirma que la IA no solo aprovecha su trabajo, sino que lo monetiza sin compensar a quien lo produce.

Hasta el cierre de esta nota, ni OpenAI ni Microsoft habían emitido una respuesta pública sobre la demanda.

UN CONFLICTO QUE SE REPITE

La causa argentina se inscribe en una discusión global. En los últimos años, distintos medios y autores han llevado a las tecnológicas ante la Justicia por el uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA. Entre los casos más conocidos figura la demanda de The New York Times contra OpenAI y Microsoft en Estados Unidos.

Al mismo tiempo, varios grupos de comunicación han optado por acuerdos de licencia con las empresas de IA, que incluyen pagos a cambio del uso de sus contenidos. Ese camino convive con la litigiosidad y muestra que el debate aún no tiene un marco común.

EL FONDO DEL PROBLEMA

Durante más de una década, las grandes plataformas digitales captaron una parte central de la publicidad y de la atención del público, mientras los medios debían reinventar sus modelos de ingresos. Hoy, la IA generativa suma una nueva capa: los motores de respuesta pueden entregar una síntesis de la noticia sin que el lector llegue al sitio original.

Para el sector, el riesgo es doble. Por un lado, se reducen las visitas y, con ellas, los ingresos por publicidad y suscripciones. Por otro, se debilita la capacidad de financiar periodismo de calidad, un pilar que, como recuerdan los defensores de la demanda, es también un componente esencial de la democracia.

LO QUE VIENE

El juicio recién comienza y su resolución podría sentar precedentes sobre cómo se regula el uso de contenido periodístico en el entrenamiento y la operación de sistemas de IA en Argentina y en la región. Mientras tanto, la discusión sobre compensación, licencias y transparencia seguirá en el centro de la relación entre medios y tecnológicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *