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La economía europea está ingresando en su octavo año de estancamiento. Para intentar reactivar la economía, se ha llegado recientemente a realizar un experimento nuevo: tasas de interés nominales negativas. Miguel Angel Boggiano, CEO de Carta Financiera, explica qué quiere decir esto:

Que si usted deja su dinero en el banco, en lugar de ganar un interés con el paso del tiempo, a usted le cobran. El objetivo de esta política invasiva es uno solo: que las empresas y los individuos gasten y de este modo comience a girar nuevamente la rueda económica. ¿Dará resultados esta política? Ya levanta muchas dudas, después de todo, uno puede retirar el cash del banco, dejarlo en el colchón y de ese modo evitar el interés negativo.

El centro del problema económico europeo tiene un nombre muy conocido: el euro. La Eurozona está formada por los 19 países de los 28 miembros de la Unión Europea que han decidido utilizar al euro como moneda común y que efectivamente tienen una gran convertibilidad que los ata. . Podemos completar la Unión Europea con los 9 países que han decidido mantener su propia moneda.

¿Por qué se ha vuelto un problema tener al euro como moneda común? Porque el modo natural en que un país resuelve una crisis económica es a través del tipo de cambio: cuando hay recesión el país se vuelve más barato, consigue aumentar sus exportaciones y de ese modo revitalizar el mercado interno.

Este mecanismo natural está ausente: Grecia no puede volverse más barato. Tampoco lo pueden hacer Portugal, Italia, España o Irlanda. Los llamados países PIIGS están atrapados en esta encrucijada.
Cuando una crisis económica comienza a profundizarse, esto se ve automáticamente en el valor de las acciones de los bancos. Sólo en lo que va de 2016, estas han sido las caídas de los bancos más destacados:

Dos hechos a destacar:

1. Hacia fines de enero, hubo una corrida bancaria en Italia contra el tercer banco de ese país: Banca Monte dei Paschi di Siena. Esta corrida fue contenida. Pero es muy apresurado decir que el pánico desapareció por completo. Las acciones de este banco registran una caída del 60% en lo que va del año.

2. El Deutsche Bank está teniendo una caída estrepitosa en el valor de sus acciones. ¿El motivo? Se duda de si podrá hacer frente a los pagos de intereses de sus bonos. ¿Por qué le ha ido tan mal a este banco? Porque asumió una altísima exposición al mercado europeo, en especial a Grecia. El mercado duda de que tenga el capital necesario para los tipos de riesgos que ha asumido.

Permítanme hacer un comentario operativo. Muchos de los lectores estarán saboreando mentalmente esta nota con la idea de que puede ser una gran idea comprar acciones del Deutsche Bank. A ellos les digo lo siguiente: NO LO HAGAN. ¿Por qué?

No hay ningún motivo para pensar que hayamos visto un piso en esta acción. Es más: es imposible saber el piso de esta acción o ninguna otra. Las acciones del National Bank Grece y del Bank of Ireland se fueron a cero; no quedó nada. ¿Quiere decir que estos bancos quebraron? No: quiere decir que el estado griego y el estado irlandés se hicieron cargo respectivamente. Algo similar sucedió con Freddie Mac y Fannie Mae, grandes propulsores de la burbuja inmobiliaria estadounidense: no quebraron, pero sus accionistas se quedaron en cero.

Este comentario viene a colación de mucha gente que lamentablemente tiene acciones de Petrobras. La empresa difícilmente quiebre, pero eso no significa que el valor de las acciones no pueda irse a cero.

Conclusión:

Al convulsionado comienzo de 2016 en los mercados internacionales motivados por temores de desaceleración en China, parece sumarse ahora nuevamente el fantasma europeo. Es realmente un momento para estar en cash y no hacer nada. Eventualmente, se pueden hacer operaciones short. Pero eso queda sólo recomendado para aquellos que tienen vasta experiencia, ya que estas exigen un seguimiento minuto a minuto.

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