{"id":2307,"date":"2025-06-14T16:54:25","date_gmt":"2025-06-14T19:54:25","guid":{"rendered":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/?p=2307"},"modified":"2026-07-12T18:01:01","modified_gmt":"2026-07-12T21:01:01","slug":"importaciones-pymes-y-juego-limpio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/?p=2307","title":{"rendered":"Importaciones, pymes y juego limpio"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>La reciente flexibilizaci\u00f3n de las pol\u00edticas de importaci\u00f3n en Argentina marca un punto de inflexi\u00f3n para numerosos sectores econ\u00f3micos. Entre ellos, el mercado de los juguetes que emerge como un caso particular, no s\u00f3lo por su v\u00ednculo directo con el consumo familiar, sino tambi\u00e9n por la manera en que expone las tensiones entre producci\u00f3n local, acceso a productos globales y necesidad de regulaci\u00f3n inteligente.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Por <strong>Alejandro Caffaro<\/strong>, Gerente en <strong>Caffaro Hnos.<\/strong> S.R.L.<\/p>\n<p><strong>L<\/strong>a eliminaci\u00f3n del Impuesto PAIS para importaciones de bienes, la habilitaci\u00f3n del sistema puerta a puerta sin impuestos para cinco env\u00edos anuales de hasta 400 d\u00f3lares, y la expectativa de una reducci\u00f3n de aranceles \u2014del 35% actual a un rango entre el 15% y 20%\u2014 est\u00e1n redibujando el mapa del comercio exterior. Estos movimientos, impulsados por una l\u00f3gica de apertura, buscan recuperar la oferta y aliviar las distorsiones de precios que dominaron buena parte de los \u00faltimos a\u00f1os. Sin embargo, tambi\u00e9n abren interrogantes sobre la equidad competitiva entre operadores locales y los canales alternativos, como el e-commerce transfronterizo o los couriers personales.<\/p>\n<p>En este escenario, el sector juguetero representa un microcosmos de lo que ocurre a nivel macroecon\u00f3mico. La oferta global de juguetes est\u00e1 dominada por una industria sofisticada y concentrada, con marcas internacionales que imponen tendencias culturales, dise\u00f1os innovadores y fuertes campa\u00f1as de posicionamiento. Para los distribuidores argentinos, acceder a estos productos bajo condiciones m\u00e1s competitivas permite ampliar el surtido, atender la demanda estacional \u2014especialmente en fechas clave como el D\u00eda del Ni\u00f1o o la Navidad\u2014 y recuperar niveles de abastecimiento que hab\u00edan ca\u00eddo significativamente durante las restricciones m\u00e1s duras del SIRA.<\/p>\n<p>Ahora bien, la apertura no afecta a todos por igual. En Argentina conviven empresas que trabajan con marcas reconocidas y que deben cumplir con estrictas regulaciones de calidad, ensayos de laboratorio, certificaciones IRAM y trazabilidad de origen, con importadores ocasionales o compras directas del consumidor final v\u00eda courier que, en muchos casos, escapan a estos controles. El r\u00e9gimen puerta a puerta, por ejemplo, permite ingresar hasta 400 d\u00f3lares sin pagar tributos ni cumplir est\u00e1ndares de seguridad obligatorios. Esa cifra, en el universo de los juguetes, representa una canasta considerable: desde figuras de acci\u00f3n hasta coleccionables electr\u00f3nicos, pasando por productos con componentes tecnol\u00f3gicos que deber\u00edan ser testeados.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">Esta falta de condiciones equitativas genera una asimetr\u00eda de base. Quien importa formalmente paga derechos de importaci\u00f3n (35% promedio), IVA, ingresos brutos, log\u00edstica nacional, y adem\u00e1s, debe garantizar el cumplimiento normativo. Mientras tanto, un producto similar puede ingresar por canales informales o excepcionales, con costos sensiblemente menores. Esta situaci\u00f3n impacta en el precio final y en la percepci\u00f3n del consumidor, que ve diferencias significativas sin comprender el trasfondo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Por eso, m\u00e1s all\u00e1 del debate ideol\u00f3gico sobre la apertura o el proteccionismo, urge una discusi\u00f3n t\u00e9cnica sobre c\u00f3mo garantizar un \u201cjuego limpio\u201d en el mercado. Reducir derechos de importaci\u00f3n a niveles razonables, como sucede en pa\u00edses vecinos, podr\u00eda ser un camino l\u00f3gico para lograr que los canales formales recuperen competitividad. Si el arancel se ubica entre el 15% y 20%, el producto importado legalmente podr\u00eda ofrecerse a precios similares o incluso menores que los tra\u00eddos por courier, sin resignar calidad ni trazabilidad. En definitiva, se trata de que las reglas del juego no penalicen al que invierte, certifica, contrata personal y paga impuestos.<\/p>\n<p><strong>Una demanda que compara, eval\u00faa y sigue el pulso global del juego<\/strong><\/p>\n<p>La apertura tambi\u00e9n exige una mirada estrat\u00e9gica sobre el consumidor argentino. Tras a\u00f1os de inflaci\u00f3n persistente y ca\u00edda del poder adquisitivo, la sensibilidad al precio se volvi\u00f3 un factor decisivo. Las familias buscan productos accesibles, pero no est\u00e1n dispuestas a resignar calidad, durabilidad o seguridad, sobre todo cuando se trata de art\u00edculos destinados a ni\u00f1as y ni\u00f1os. La demanda est\u00e1 m\u00e1s informada, valora la trayectoria de las marcas y \u2014aunque se adapta a presupuestos m\u00e1s acotados\u2014 a\u00fan responde a est\u00edmulos aspiracionales, como las licencias globales, las novedades y los productos que circulan en redes sociales o YouTube Kids.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>El desaf\u00edo entonces es m\u00faltiple. Por un lado, mantener una oferta variada, actualizada y segura. Por otro lado, lograr que esa oferta est\u00e9 disponible a precios coherentes con la realidad local. Y, en paralelo, garantizar que quienes cumplen con las reglas del comercio formal no queden relegados frente a opciones que eluden responsabilidades.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En este sentido, la flexibilizaci\u00f3n de las importaciones puede convertirse en una oportunidad positiva para todo el ecosistema del juguete, siempre que venga acompa\u00f1ada de un marco regulatorio inteligente. No se trata de cerrar las fronteras ni de impedir que las familias accedan a productos globales. Se trata de facilitar que esos productos lleguen en condiciones de equidad, control y legalidad. La alternativa \u2014un mercado dividido entre el \u201cblanco\u201d fiscalmente asfixiado y el \u201cgris\u201d o informal hipercompetitivo\u2014 solo lleva a la p\u00e9rdida de empleo, la ca\u00edda de recaudaci\u00f3n y el debilitamiento de la cadena formal.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, no puede soslayarse que el juguete es mucho m\u00e1s que un bien de consumo. Es una herramienta de desarrollo, un veh\u00edculo para la creatividad y un puente afectivo entre generaciones. Promover el acceso a juguetes seguros, diversos y estimulantes es tambi\u00e9n una apuesta cultural. Por eso, el debate sobre las importaciones no debe agotarse en lo econ\u00f3mico. Debe incluir una mirada sobre qu\u00e9 tipo de infancias queremos construir: si una basada en el acceso justo a lo mejor que el mundo ofrece, o una fragmentada entre quienes pueden comprar afuera y quienes s\u00f3lo acceden a productos de segunda l\u00ednea o copias dudosas.<\/p>\n<p>En definitiva, abrir el comercio no debe significar desregular al punto de empujar a la informalidad. Muy por el contrario: es el momento ideal para revisar tasas, eliminar sobrecostos innecesarios, modernizar los procesos de habilitaci\u00f3n, y a la vez fortalecer los controles donde realmente importan. Porque competir en un mercado global requiere agilidad, s\u00ed. Pero tambi\u00e9n reglas claras, cumplimiento parejo y visi\u00f3n de largo plazo. El futuro del sector \u2014y de las infancias\u2014 se juega ah\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reciente flexibilizaci\u00f3n de las pol\u00edticas de importaci\u00f3n en Argentina marca un punto de inflexi\u00f3n para numerosos sectores econ\u00f3micos. Entre ellos, el mercado de los juguetes que emerge como un caso particular, no s\u00f3lo por su v\u00ednculo directo con el consumo familiar, sino tambi\u00e9n por la manera en que expone las tensiones entre producci\u00f3n local, [&#8230;]\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2306,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[239],"tags":[],"class_list":["post-2307","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2307"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2307\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2308,"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2307\/revisions\/2308"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}