{"id":1441,"date":"2015-09-04T18:08:13","date_gmt":"2015-09-04T21:08:13","guid":{"rendered":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/?p=1441"},"modified":"2026-07-12T17:53:53","modified_gmt":"2026-07-12T20:53:53","slug":"que-deja-la-decada-kirchnerista-prensa-economica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/prensaeconomica.com.ar\/?p=1441","title":{"rendered":"Qu\u00e9 deja la d\u00e9cada kirchnerista \u2013 Prensa econ\u00f3mica"},"content":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 deja la d\u00e9cada kirchnerista Desde hace mucho tiempo los argentinos creemos seguir viviendo en un pa\u00eds rico. Por eso nuestros proyectos de futuro siempre proponen la vuelta al pasado, sea el de la \u201cedad de oro\u201d de la Argentina agroexportadora del Centenario, sea el de la industrializaci\u00f3n sustitutiva de la segunda posguerra. Por Guillermo Rozenwurcel \u2013 Economista (club Pol\u00edtico Argentino) La realidad, claro est\u00e1, es bien distinta. Hace tiempo dejamos de ser un pa\u00eds rico, y si ciertos retazos de nuestra prosperidad pasada se mantuvieron hasta inicios de los \u201870, ello fue as\u00ed b\u00e1sicamente porque la resiliencia de la organizaci\u00f3n estatal logr\u00f3 sostener cierto ritmo de crecimiento -sin duda mediocre- y mantener m\u00e1s o menos acotado el conflicto distributivo; y porque fuimos consumiendo el capital previamente acumulado, especialmente en infraestructura social y productiva. Lo que fue durante varias d\u00e9cadas un retroceso gradual, se transform\u00f3 en decadencia acelerada, cuando a mediados de los \u201870 la agudizaci\u00f3n de la conflictividad social y pol\u00edtica condujo al derrumbe de la segunda experiencia de gobierno peronista y la barbarie de la dictadura terrorista. Crisis de profundidad in\u00e9dita se sucedieron desde entonces con llamativa regularidad, desarticulando el funcionamiento econ\u00f3mico y haci\u00e9ndonos retroceder cada vez m\u00e1s en la escala (relativa) del desarrollo socioecon\u00f3mico. Pese a las esperanzas que suscit\u00f3, el retorno a la democracia no interrumpi\u00f3 el proceso de involuci\u00f3n. Con la llegada del nuevo siglo, sin embargo, el fuerte aumento de la demanda y los precios de los commodities ocasion\u00f3 un extendido per\u00edodo de bonanza que, junto a la fuerte reducci\u00f3n en el endeudamiento externo posibilitado por la renegociaci\u00f3n posterior al default, permiti\u00f3 a la econom\u00eda argentina superar en pocos a\u00f1os el colapso de la Convertibilidad. Lamentablemente, la oportunidad fue desaprovechada por las administraciones kirchneristas. As\u00ed, pese a un inicio muy auspicioso, la econom\u00eda de la \u201cd\u00e9cada kirchnerista\u201d fue deterior\u00e1ndose paulatinamente debido a la incapacidad del gobierno para cambiar de pol\u00edticas cuando fue agot\u00e1ndose la combinaci\u00f3n de elevado desempleo y exceso de capacidad generados por la crisis de 2001-02. El empecinamiento en mantener las pol\u00edticas iniciales apelando a parches improvisados hizo que \u00e9stas fueran perdiendo efectividad para sostener el crecimiento y la pretendida redistribuci\u00f3n de ingresos, en la misma medida en que fueron carcomiendo los \u201csuper\u00e1vit gemelos\u201d, acelerando la inflaci\u00f3n y atrasando el tipo de cambio. En una situaci\u00f3n externa que ya no se presenta favorable, adem\u00e1s, la creciente inconsistencia y discrecionalidad de la pol\u00edtica econ\u00f3mica provoc\u00f3 igualmente una fuerte salida de fondos al exterior, transformando la abundancia de los primeros a\u00f1os en escasez de divisas. El resultado fue la reversi\u00f3n del ciclo de acumulaci\u00f3n de reservas, al punto que actualmente el stock en poder del Banco Central ha llegado a niveles preocupantemente bajos. Mirando hacia adelante, el legado econ\u00f3mico que deja el kirchnerismo es sumamente preocupante. En lo inmediato, el nuevo gobierno deber\u00e1 enfrentar un complicad\u00edsimo \u201ccombo\u201d de inflaci\u00f3n creciente, fuertes desequilibrios de precios relativos (en particular, del tipo de cambio y las tarifas p\u00fablicas), alta informalidad laboral y consolidaci\u00f3n de un n\u00facleo de pobreza \u201cestructural\u201d, enorme d\u00e9ficit fiscal financiado con emisi\u00f3n pese a la elevad\u00edsima presi\u00f3n tributaria imperante; cepo al d\u00f3lar; recuperaci\u00f3n del comercio exterior y reglas coherentes impo-expo; d\u00e9ficit en la cuenta corriente del balance de pagos, crisis energ\u00e9tica y de la infraestructura social y productiva y, como frutilla del postre, negociaci\u00f3n del default de la deuda externa. Por supuesto, el d\u00eda 1, deber\u00e1 sincerar las estad\u00edsticas y el valor de la moneda, para comenzar a recuperar paulatinamente la confianza en las instituciones econ\u00f3micas argentinas y poder atraer inversiones y pr\u00e9stamos m\u00e1s baratos. M\u00e1s a largo plazo, el mayor pasivo que deja la d\u00e9cada es el desaprovechamiento de la prolongada bonanza externa para iniciar un proceso de desarrollo sostenible e inclusivo. La inversi\u00f3n privada languideci\u00f3 ante la inestabilidad de las reglas de juego y la inversi\u00f3n p\u00fablica careci\u00f3 de planificaci\u00f3n apropiada y se dilapid\u00f3. El ahorro privado no encontr\u00f3 motivos para quedarse en el pa\u00eds. Las pol\u00edticas sectoriales revelaron una visi\u00f3n anacr\u00f3nica de los motores del desarrollo econ\u00f3mico, intentando recrear \u201ca cualquier costo\u201d una industria sustitutiva de importaciones, en vez de apostar a los sectores productivos innovadores e internacionalmente competitivos. El pa\u00eds se aisl\u00f3 y la integraci\u00f3n regional estuvo en fuerte retroceso, en particular con Brasil \u2013 nuestro socio estrat\u00e9gico, aunque no con Venezuela. Por \u00faltimo, la pol\u00edtica de alianzas del Gobierno privilegi\u00f3 el capitalismo de \u201camigos\u201d y benefici\u00f3 m\u00e1s a las clases medias que a la base de la pir\u00e1mide social, privilegiando adem\u00e1s el consumo de bienes privados en vez de aumentar la oferta de bienes p\u00fablicos \u2013salud y educaci\u00f3n de calidad, vivienda digna, infraestructura sanitaria o transporte p\u00fablico, entre otros. En s\u00edntesis, el fin de la d\u00e9cada kirchnerista parece concluir con un nuevo cambio de sentido en el movimiento pendular que caracteriza la din\u00e1mica socio-econ\u00f3mica de nuestro pa\u00eds, que por un lado nos lleva a repetir una y otra vez el ciclo \u201csubjetivo\u201d de la ilusi\u00f3n al desencanto y, por el otro, nos mantiene atrapados desde hace d\u00e9cadas en una trayectoria de persistente declinaci\u00f3n relativa en el contexto regional e internacional. Por Prensa Econ\u00f3mica<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 deja la d\u00e9cada kirchnerista Desde hace mucho tiempo los argentinos creemos seguir viviendo en un pa\u00eds rico. Por eso nuestros proyectos de futuro siempre proponen la vuelta al pasado, sea el de la \u201cedad de oro\u201d de la Argentina agroexportadora del Centenario, sea el de la industrializaci\u00f3n sustitutiva de la segunda posguerra. 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